martes, 8 de noviembre de 2011

Dios del tiempo, dame tiempo


Días en los que no sientes nada, en los que solo correteas por los pasajes de la mente, corres y no sabes cuál es la dirección de salida, te chocas con todo, te molestas con todo, te insultas, mientras que en la vida real esos días siguen pasando sin esperarte, sin pedirte que te pares, sigues echada en esa cama gigante que por chica que se vea te queda gigante porque no hay con quien compartirla, te haces una bolita a una esquina de la cama para sentirte segura, lo cierto es que en ninguna esquina de la cama puedes sentirte protegida, porque eres tu precisamente la que se atormenta, la que no deja de correr para que los problemas bajen de peso, cuando sabes que eso no es necesariamente lo que quieres, quieres retroceder el tiempo, olvidas que el tiempo pasa de frente sin avisarte que se está yendo, te sientes culpable por haber saboreado el olor de la desgracia, sabes que algo se te aproxima, sabes que no puedes seguir corriendo por tu mente porque esto es ahora, no puedes pedirle al tiempo, a los días, a las horas, a los minutos, ni a un reloj de arena que te espere, entonces te echas y esperas a que algo magnifico te haga sentir viva, esperas a que no te de hambre de amor, hambre de algo, simplemente eso hambre, esperas que tus costumbres te extrañen, esperas ya no ser esclava de ese hambre que te hace sentir que ya lograste un paso importante en la vida.
Sigues echada, no piensas en que hay gente a fuera exigiendo verte, exigiéndote que te apures porque esto que llamamos vida se te está escapando de las manos, simplemente no te importa quieres encontrar la cura para dejar de sentirte una simple mortal, juegas a ser tus diosas, cuando sabes que no llegarás a eso en mucho tiempo, te sigues echando, cerrando los ojos y preguntándole al tiempo porqué no te espero, pidiéndole que pase más lento, sabes que no es tarde para nada, pero quisieras que fuese más temprano para todo, nunca se puede más temprano, y nunca es demasiado tarde para empezar algo que crees que ya terminó, simplemente es eso siempre serás una niña con sueños rotos, y siempre es demasiado tiempo, y tu tiempo ah terminado, el juego ah terminado, tu tiempo sí, pero el tiempo sigue pasando mientras tú lo buscas para no acabar todo esto, necesitas más fuerza, lo estabas haciendo bien, hasta que te traicionaste, pero el tiempo irónicamente lo cura todo.
Te cuento un cuento, tu tiempo de juego comienza cuando lo digas, y dilo YA, si no quieres explotar de grasosos problemas