viernes, 15 de julio de 2011

Volver a orinar para marcar territorio.

El cuarto ya no es el mismo, se que sujetos de dimensión extraña la perturbaron… no tengo muchas ganas de estar ahí porque apenas piso aquel cuarto me recuerda extraños pasajes que creía olvidadas por algún lugar de mi cerebro, a la vez extrañaba esos siempre olvidados pasajes de un pasado burlón y de adorable sabor a nada.
 Tengo ganas de que alguien me golpee, que me destroce a patadas la boca, que haga de mi estomago un hueco, que me deje tirada en cualquier pista, que me coman los gusanos, y ser recordada como esa chica que siempre paseaba a su perro a las 7 de la noche, una chica sin más trascendencia, que solo se dedicaba escribir cojudeces y a ser linda con los demás… especialmente con chicos imbéciles, esos que nunca quieren nada serio pero que en una noche o una tarde o una mañana te bajan la luna y te llenan de cursilerías horrorosas sacadas de alguna página de internet, cualquiera diría que hablo por la herida… pero no! Es mucho más que eso o en todo caso sería mucho menos que eso.
Mi ego y mi orgullo fueron pisoteados 4 meses y sin interrupción. Sí, eso te hace fuerte y el sentirme fuerte hace que pueda destruir a cualquier jijuna o a esa niña buena que quiere quitarme al único hombre bueno y justo que me conoció hace 18 años, que me protegió a su manera a veces un poco tosca  y bruta con golpes de niño, que me quiere y quiso con mis golpes de niña engreída con mis berrinches insoportables. Y llega esa bruja un año menor que yo a querer ser su niña, que se joda. Pues marco mi territorio por que en todos los sentidos… YO LLEGUE PRIMERO.
Así es pequeña Alejandra, pequeña yo. Las cosas cambiaron en tan solo 4 meses, no solo contigo, también conmigo… ahora trato de llevarte conmigo a donde sea, que te conozcan, pero te quieres hacer la graciosa y te largas, no hablo de una doble personalidad, hablo de mi espíritu que muchas veces me deja abandonada, aunque ahora menos que antes, al parecer después de esos 4 meses aprendimos a querernos, aunque ella igual sigue siendo una oveja descarriada, estoy en busca de una soga para amarrarla a mí.
Quiero seguir dejando las cosas así, esta vez no voy a olvidar ni voy a pisotear ningún recuerdo de esos 4 horribles meses, solo desterraré mentalmente a gente que no vale la pena mencionar pero que me dejaron grandes aprendizajes.
Sí, me enseñaron a probar la amargura de sus vidas y lo terrible que sería ser como ellas… me enseñaron a no vivir como perra-humanamente viven, en conclusión me enseñaron a no ser perra (y todo lo que abarca esa última palabra). Es por eso que no olvidaré nada, nada de nada… cada palabra, cada instante, cada manoseada caleta por parte de otros también las recordaré.
Ahora estoy aquí, maldiciendo el instante en el que decidí irme y dejar mis cosas en manos de otros, mis cosas fueron ultrajadas por personas que no saben lo valioso que puede ser una pelusa de esa pequeña y acogedora habitación!! Aclaro, EX ACOGEDORA HABITACIÓN. Hay una vibra que no es mía y de nadie de la casa… Es ahora cuando digo, prefiero que me ultrajen a mí, pero a mis cosas no, a mis libros no, a mis cuadernos A4 con garabatos adentro TAMPOCO, a mi única Barbie completa no, a mis chucherías hechas por mis propias manos mucho menos, se metieron a mi cama y babearon mis almohadas y me robaron almohadas!! Nunca más te dejo. Al menos no por estupideces.
Aclarando: la única que te puede pintar, babear, escupir, ensuciar, maltratar y demás soy únicamente YO!
por mas que tengas cosas que no quisiera recordar, eres siempre el que me acogió cuando peor estaba.
Si fueras persona me odiarías como yo te amo, no te vuelvo a abandonar.

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